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Cómo el estrés le sube el volumen al dolor

Raquel Mejía6 min de lecturaEducación clínica

Este artículo fue revisado y actualizado el .

Su dolor es real. El estrés puede cambiar la intensidad con la que usted siente el dolor, pero eso no significa que sea imaginario ni que el estrés sea su única causa.

Por qué el estrés puede subirle el volumen al dolor

El dolor no es una lectura directa del daño en los tejidos. Su cerebro y su sistema nervioso procesan la información del cuerpo junto con el sueño, la atención, las experiencias anteriores, el estado de ánimo y la sensación de seguridad o amenaza. El estrés persistente puede mantener activa la respuesta de alerta, aumentar la tensión muscular, alterar el sueño y hacer más difícil el manejo del dolor. El dolor también puede generar estrés, por lo que la relación se da en ambas direcciones.

Diagrama de una perilla de volumen que suben tres factores (respuesta de alerta, tensión muscular y sueño alterado) y que produce más dolor

La biología es más compleja que una sola vía del cortisol. Distintos estudios han encontrado patrones de cortisol más bajos o más altos en diferentes grupos de personas con dolor crónico. Por eso, no es correcto afirmar que los receptores de cortisol se «apagan» en todas las personas o que el dolor crónico produce un «agotamiento del cortisol» universal.

Los estudios de neuroimagen también muestran asociaciones entre el dolor crónico, las hormonas del estrés y las áreas relacionadas con la memoria y las emociones. Estos estudios no demuestran que el estrés haya causado una reducción del volumen cerebral. Permiten una conclusión más prudente: el estrés y el dolor comparten sistemas biológicos que pueden influirse entre sí.

Por qué esto importa para los veteranos

Un estudio de 2024 analizó los registros de 2023 de 5.846.453 usuarios del VA (Departamento de Asuntos de Veteranos de EE. UU.). Encontró que el 35,8 % cumplía los criterios del estudio para dolor crónico y el 14,5 % para trastorno de estrés postraumático (TEPT). Entre quienes cumplían los criterios para TEPT, el 53,2 % también cumplía los de dolor crónico. Estas cifras describen a los usuarios del VA durante ese año, no a todos los veteranos de Estados Unidos.

El TEPT no produce una respuesta universal al dolor. Una revisión sistemática de 21 estudios de laboratorio encontró que los umbrales de dolor variaban según el tipo de trauma y los resultados variaban entre personas. Esto es más preciso que describir el procesamiento del dolor en el TEPT como un solo patrón de «todo o nada».

El sueño también merece atención. En un ensayo aleatorizado con 85 veteranos de la guerra del Golfo que tenían enfermedad de la guerra del Golfo e insomnio, ocho semanas de terapia cognitivo-conductual para el insomnio por teléfono redujeron la interferencia del dolor frente a un grupo en lista de espera. No redujeron de forma significativa la intensidad del dolor. Dormir mejor puede ayudar a que el dolor interfiera menos en la vida diaria, pero no garantiza que desaparezca.

Qué puede hacer la fisioterapia

La fisioterapia puede abordar algunas partes del ciclo entre estrés y dolor sin tratar el TEPT como tal. La atención puede incluir:

  • Educación sobre el dolor combinada con movimiento. Una revisión de 2024 incluyó 17 ensayos aleatorizados con 1.078 personas con dolor lumbar crónico. La educación en neurociencia del dolor, combinada con ejercicio o fisioterapia, mejoró el dolor y la discapacidad a corto plazo más que el ejercicio o la fisioterapia por sí solos. Esta evidencia corresponde al dolor lumbar crónico y no garantiza el mismo resultado para todas las afecciones.
  • Actividad gradual. Un fisioterapeuta puede ayudarle a elegir un punto de inicio seguro, dosificar la actividad y aumentarla según su respuesta y sus metas. El objetivo es mejorar la función y la confianza, no obligarlo a moverse a pesar de cualquier síntoma.
  • Práctica de respiración o relajación. La respiración lenta y controlada puede reducir el dolor en algunas personas. Una revisión sistemática encontró resultados mixtos y señaló que el mecanismo sigue siendo incierto. No debe presentarse como una técnica que haya demostrado «estimular el nervio vago», reducir la inflamación o funcionar mejor a un ritmo exacto para todas las personas.
  • Atención coordinada. Algunos centros del VA ofrecen programas de Active Management of Pain, que combinan fisioterapia con estrategias conductuales para el dolor. El fisioterapeuta debe remitir a atención de salud mental calificada cuando los síntomas de TEPT, la disociación o el sufrimiento intenso requieran tratamiento.

Qué puede esperar

No existe evidencia que permita prometer que la mayoría de las personas mejorará en un número fijo de semanas. El progreso depende de la afección que causa el dolor, el sueño, la salud general, el plan de tratamiento y lo que sea importante para usted. Los cambios útiles pueden incluir hacer más actividades, dormir mejor, sentir menos miedo al movimiento o lograr que el dolor interfiera menos en su vida diaria.

Pueden presentarse brotes y estos no siempre indican una lesión nueva. Sin embargo, los síntomas nuevos o que empeoran con rapidez necesitan valoración médica. Si los ejercicios de respiración o conciencia corporal le provocan reviviscencias, disociación, pánico o angustia, deténgase e infórmele a su profesional de salud. El enfoque se puede modificar o reemplazar.

Cuándo buscar ayuda

Comuníquese pronto con un profesional de salud si el dolor cambia de manera importante, aparece entumecimiento o debilidad, o los síntomas siguen empeorando.

Vaya de inmediato al servicio de urgencias más cercano si presenta pérdida nueva del control de la vejiga o el intestino, no puede orinar, siente entumecimiento alrededor de la ingle o la «zona en silla de montar», o tiene debilidad en las piernas que empeora rápidamente. Estas pueden ser señales del síndrome de cauda equina, una urgencia médica.

Ante una crisis de salud mental en Medellín, llame al 123. Los veteranos en Colombia también pueden usar el chat confidencial de la Línea de Crisis para Veteranos o llamar al número internacional de SOUTHCOM, +1 866-989-9599. Los números estadounidenses 988 y 838255 pueden no funcionar con un operador colombiano; la llamada internacional puede generar cargos.

Fuentes